Cuenta básica

La vida se pone muy cara y complicada si uno no tiene una cuenta propia. Por cada “giro” hay que pagar derechos considerables. Los pagos (salario, prestaciones sociales etc.) pueden recibirse solamente con complicaciones. La búsqueda de una vivienda o de un puesto de trabajo es más difícil. Sin embargo, la apertura de una cuenta se la deniegan a menudo si usted tiene una inscripción negativa en SCHUFA o a veces también, si usted recibe ALG II (subsidio para el desempleo II).

 

Lamentablemente, ¡un derecho a una cuenta corriente (Girokonto) que

sea arraigado en una ley, no existe!

Las Cajas de Ahorro y los bancos se obligaron “voluntariamente” a abrir la cuenta de depósito, o sea la cuenta corriente simple (Guthabenkonto).

 

¿Qué es una cuenta corriente simple?

Se trata de una cuenta corriente que no puede estar al descubierto. Si la cuenta no tiene cobertura suficiente, no se efectúan giros algunos. Usted en ese caso tampoco puede recoger importes de dinero. No tiene sentido discutir en la ventilla. Con eso arriesgaría solamente la pérdida de la cuenta. Usted tampoco obtendrá una tarjeta de crédito. Usted recibirá a menudo una tarjeta bancaria, con la que podrá recoger el dinero en los cajeros automáticos del banco, pero ésta no tiene la función de una tarjeta EC. En parte es tampoco permitida la domiciliación bancaria, o sea la autorización para el cobro (Einzugsermächtigung).

 

¿Cómo puede usted obtener la cuenta corriente simple?

Persónese a un banco.

 

Advertencia:¡ Lleve consigo su carnet de identidad y el comprobante de ingresos!

 

¡Solicite allí la apertura de una cuenta corriente simple (Guthabenkonto)!

Si su deseo se lo rechazan, pregunte cortés, pero decididamente, porqué no quieren hacerlo. El banco puede rechazar la apertura de una cuenta (por escrito) si usted tiene deudas con este banco o si usted tiene ya una cuenta abierta en

otro banco.

 

Si le indican otras razones (por ejemplo la información negativa de SCHUFA),

apúntese la fecha, razones de denegación y el nombre del empleado del banco, y

¡se defienda!